La industrialización y el sistema capitalista de los países europeos (hemisferio norte) no ha armonizado con la naturaleza, porque nos volvimos en una sociedad consumistas de "usar y tirar" envases sin la contemplación de los riesgos ambientales futuros que suponía para nuestra propia zona de confort (hábitat); pero todo y con estos antecedentes en la mira, el promedio de la población en el otro lado del océano (Sur América) parece hacer caso omiso de la degradación de la naturaleza cuando empieza a tener unos billetes de más en el bolsillo; su consumo per cápita aumenta más y con ello la generación de desechos sólidos, pero lamentablemente la relación es inversamente proporcional a la cultura del reciclaje y el recojo de basura.
Es decir a mayor consumo, mayor es la generación de focos infecciosos de contaminación por la presencia de botaderos. De modo correlativo, en Perú se generan 16 mil toneladas de basura diarias pero solo existen nueve rellenos sanitarios distribuidos por todo el país, lo cual significa que un gran porcentaje de los residuos se arroja en vertederos urbanos sin consideraciones ambientales (La República: Piura genera 820 toneladas de basura al día y no tiene un relleno sanitario).
Es decir a mayor consumo, mayor es la generación de focos infecciosos de contaminación por la presencia de botaderos. De modo correlativo, en Perú se generan 16 mil toneladas de basura diarias pero solo existen nueve rellenos sanitarios distribuidos por todo el país, lo cual significa que un gran porcentaje de los residuos se arroja en vertederos urbanos sin consideraciones ambientales (La República: Piura genera 820 toneladas de basura al día y no tiene un relleno sanitario).
Por tanto, la reflexión resultante es: ¿Necesitara Latino América sufrir una crisis económica (de valores humanos) similar a la de Europa para que la codicia se transforme en conciencia ecológica? ¿Qué debe suceder en la conciencia humana para que la economía de un país se ponga al servicio de la naturaleza y el pueblo?
El actual sistema económico está hundiendo el hábitat para las generaciones que vienen hacia delante, la drogadicción al dinero antepone los deseos carnales antes que la sostenibilidad ambiental del planeta Tierra; por eso es curioso que como seres humanos estemos explotando de forma arbitraria los recursos que justamente nos proveen de confort y prosperidad. De manera inexorable, estamos envueltos en una suerte de paradoxon donde autodestruimos el medio que nos brinda desarrollo y calidad de vida sin reflexionar sobre la siguiente pregunta: ¿si en la actualidad se conocen los efectos de la contaminación al ecosistema por que la sociedad sigue fomentando patrones de comportamiento consumista y degradantes hacia la naturaleza?. Desde nuestro blog hemos visto la necesidad de difundir sobre tecnologías verdes que mitigan los daños a la biodiversidad terrestre, de forma que la ciudadanía pueda acoplar esta maquinaria verde en sus hábitos de vida; como un mecanismo sostenible para garantizar un entorno de vida limpio y saludable. Por lo expuesto, sin qua non, a la población más desfavorecida debemos de acercarle ejemplos de energías verdes tales como los sistemas de riego con consumo mínimo de agua, para que puedan transformar los botaderos de basura ubicados en sus barrios urbano- marginales en áreas verdes de cultivo alimenticio!